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En la imagen se puede ver a Monseñor Jorge Alberto Ossa Soto. Gran Canciller, con varios jovenes reunidos

Juventud santarrosana: ¿entre profesión y responsabilidad ciudadana?

Cerca de 300 jóvenes del grado 11 de Instituciones Educativas de Santa Rosa de Osos, participaron en un encuentro organizado por la Diócesis de Santa Rosa de Osos "frente al tema" profesión y responsabilidad ciudadana. El evento se llevó a cabo en el campus universitario de la Católica del Norte.

En la agenda del encuentro se realizó el panel Profesionalidad y responsabilidad ciudadana en la realidad juvenil, que contó con las ponencias del sr. Obispo, del padre Diego Arroyave (Vicario de Pastoral) y por la Católica del Norte estuvieron, en calidad de panelistas, Juan Mauricio Arias Giraldo, Director académico, y  Nelson Darío Roldán López, Director de Investigación e innovaciones pedagógicas.

Las disertaciones de los panelistas se orientaron hacia la sensibilización de los jóvenes  en soñar, creer y crecer como seres humanos y profesionales con responsabilidad comunitaria y ciudadana.

El señor Obispo y gran canciller de la Católica del Norte, animó a los jóvenes a criticar y reflexionar de forma constructiva la actual generación y sociedad, al tiempo que los invitó a participar y proponer escenarios conducentes a mejorar la vida, el medio ambiente, la cultura, la sociedad. Pidió involucrar a Dios en todo proyecto de vida.

Por su parte, y a través de una carta dirigida a los jóvenes, la disertación de Juan Mauricio Arias dejó entre la asistencia tres inquietudes o reflexiones de los compromisos que demandan adquirir el ser joven hoy. De otra parte, la exposición de Nelson Roldán López se centró sobre una reflexión de orientación sobre los conceptos de profesionalismo y profesionalidad para un ser profesional y al tiempo responsable.

Finalmente, el P. Diego Arroyave recalcó en la construcción de ciudadanía desde la región y para la región, para cuyo logro son indispensables la fuerza creativa de los jóvenes cuales arquitectos y creadores de dicha construcción. Motivó a que los jóvenes tengan sueños, no renunciar a esos sueños, al tiempo que invitó a participar y servir a la misión de cada uno como obra de Dios.

La masiva presencia de jóvenes en este encuentro, y la participación de la Católica del Norte, da cuenta de la presencia significativa en el territorio de la Diócesis, que suma al compromiso con la vida, las comunidades del señor Obispo.

Carta a los jóvenes:

Santa Rosa de Osos, octubre 30 de 2013

APRECIADOS JÓVENES
Futuro del norte de Antioquia
Ciudad

Cordial saludo.

He querido en este espacio de reflexión y cercanía compartir con ustedes una sencilla carta; pues este medio de comunicación fue el primero que nos acercó desde el lenguaje para expresarnos; todos recordamos seguramente la primera carta que escribimos que muy posiblemente fue dirigida al Niño Jesús, pero tampoco olvidamos la primera carta que recibimos, que probablemente haya sido escrita por ese amor de la escuela. En realidad con las cartas nos dejamos ver, transmitimos un sentir y generamos un pensar.

Precisamente hoy, nos contempla el análisis de lo que es nuestra responsabilidad ciudadana; de un lado, porque cada vez estamos en un mundo más afanado, sesgado por las intenciones de algunas perspectivas e ideologías del desarrollo. Nos embarga el mundo de la producción y nos trata de seducir permanentemente el contexto de lo fácil, de lo material; pero si nos observamos uno a uno en este espacio encontramos esperanza, entusiasmo, vida, sueños, confianza por un futuro; es decir, nos reconocemos como personas que sentimos y que acariciamos la sensibilidad de lo humano y lo especial de nuestro ser. Al respecto conviene entonces preguntarnos:

  1. ¿Quién soy y qué busco ser?
  2. ¿En dónde estoy y cómo busco estar?
  3. ¿Cuál es mi nivel de responsabilidad y cómo voy a contribuir para ser mejor?

Respuestas a estas preguntas muy seguramente  ustedes es otros espacios de su formación han tenido la oportunidad de analizarlas y tal vez hasta de construir nuevas actitudes y valores en busca de un bien ser, pero también es importante revisarnos desde las siguientes preguntas:

  1. ¿Quién es el otro y qué busca ser?
  2. ¿Cuál es mi contexto y cómo intervengo en él?
  3. ¿Cuál es mi corresponsabilidad como ciudadano y cómo me visualizo en el desarrollo de la comunidad?

Al igual que las anteriores preguntas, es posible también que en algunos momentos nos hayamos detenido a construir pistas, pero sobre todo en este momento quiero de manera muy sencilla transmitir cuatro mensajes:

  1. Busquemos ver lo que otros no ven, generalmente la sociedad red en la que hoy estamos inmersos, los vertiginosos desarrollos en cuanto a ciencia y tecnología, los grandes poderes económicos por momentos nos absorben y nos introducen como productos de un sistema, pero es necesario observar, fortalecer nuestra capacidad crítica, anticiparnos a lo que va a suceder, no se trata solamente de estar; es necesario mirar con lupa el bien ser como unidad común, no solamente en una perspectiva individual; por ello, ustedes están llamados a ver lo que otros no ven y a hacer lo que hay que hacer.

  2. Busquemos ser guardianes de la fraternidad, generalmente la fraternidad por las razones que mencionábamos anteriormente, se ha convertido en un principio olvidado, pero la realidad de este mundo cambiante, de este cambio de época, nos ha llevado inconscientemente al egoísmo, a la soledad, a la apatía y hoy es necesario recuperar el sentido de nuestra participación en el mundo, en particular en nuestro territorio desde un criterio fundamental: Ser guardianes de la fraternidad

  3. Busquemos nuestra capacidad crítica, sí apreciados jóvenes, estamos llamados a ser personas verdaderamente propositivas desde una dimensión proactiva, que supere nuestra permanencia receptiva; es decir, debemos analizar, reflexionar y construir soberanía como personas que hacemos historia viva en un territorio y que construimos identidad desde nuestra capacidad para discernir en términos de una defensa y en un contexto de respeto los devenires de nuestra comunidad; de allí, la importancia de que vivamos la capacidad crítica con un sentido responsable.

  4. Busquemos pasar de la sociedad de la información a la sociedad del pensamiento por la persona, es el momento de construir la historia viva, recordemos que escuchar con atención los lenguajes que predominan y que se instalan en nuestros contextos de socialización, nos permiten comprender el papel del pensamiento estructurado y de la necesidad de que éste pensamiento sea conversado e instalado para un mejor desarrollo humano en campos como la sostenibilidad social, cultural y natural, la identidad local y la participación en el mundo global así como la dinamización de las potencialidades humanas y productivas que nos han conservado como comunidad. Por ello, no es solamente estar inmersos en la sociedad de la información es nuestro deber vivir en la sociedad del pensamiento.

Si asumimos estas búsquedas, en el contexto de la disciplina, de la convicción y del amor sabremos encontrar con mayor plenitud la felicidad, nuestra razón de ser esta precisamente en construir conjuntamente una verdadera libertad, que se expresa en la vivencia y trascendencia de dicha felicidad, pero ¿qué tan feliz soy y qué tan feliz es mi comunidad? ¿Qué tan feliz puedo hacer a mi territorio?, recordemos que la felicidad es una expresión profundamente humana que establece los vínculos desde una relación armoniosa entre lo que somos, lo que buscamos ser y en donde estamos y queremos estar.

En conclusión, con esta carta quiero pues invitarlos a que resignifiquemos nuestro compromiso como seres humanos, sociales y políticos que hacemos parte de una cultura y habitamos un territorio que está amenazado por las fragilidades humanas en cuanto búsqueda de riquezas sin pensar en ese otro, sin construir desde ese otro y sin reconocer que las esperanzas están vivas y puestas en nuestras manos para edificar un mejor futuro. Así las cosas, solo reflexionen muy en su corazón:

  1. ¿Cuál es mi criterio ético para participar con libertad y capacidad crítica en el desarrollo de mi territorio?
  2. ¿Qué significa la familia, la identidad, la cultura y el medio ambiente desde las relaciones de fraternidad?

Solo pensemos que tenemos muchas preguntas por resolver, pero que es necesario como personas jóvenes ir emprendiendo la ruta por la construcción de un bien común que nos permita vivir y estar en un espacio donde la felicidad tiene sentido, ¡estamos a tiempo!
 
Un abrazo,

JUAN MAURICIO ARIAS GIRALDO
Director Académico
Fundación Universitaria Católica del Norte

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