Con gran asistencia y mucha emotividad, se llevó a cabo la ceremonia de ordenación episcopal de Monseñor Diego Luis Rendón Urrea, quien fuera hasta hace poco el rector de la Católica del Norte luego de ser nombrado por el Papa León XIV como nuevo Obispo de Jericó – Antioquia, el pasado 13 de julio.
La celebración Eucarística de ordenación episcopal tuvo lugar en la Iglesia Catedral Santa Rosa Lima, en Santa Rosa de Osos, sede de la Diócesis del mismo nombre, a la que llegaron señores Arzobispos y Obispos del país; sacerdotes propios y de otras jurisdicciones; comunidades religiosas y diversas delegaciones que acompañaron esta celebración.
Monseñor Jairo Jaramillo Monsalve, Arzobispo emérito de Barranquilla, presidió la Eucaristía como consagrante principal acompañado de Monseñor Luis Albeiro Maldonado Monsalve (Obispo de Santa Rosa) y Monseñor Farly Giovany gil Betancur (Obispo de Montelíbano – Córdoba) como primer y segundo co-consagrantes, respectivamente.
Se destacó la presencia del Presidente y Vicepresidente de la Conferencia Episcopal de Colombia y un nutrido número de Arzobispos y Obispos acompañados de muchos sacerdotes de la Diócesis de Santa Rosa de Oso, del clero de Jericó y de Sonsón – Rionegro, entre otros.
Una homilía cargada de afecto, sentido pastoral y contenido teológico
La homilía de Monseñor Jairo Jaramillo Monsalve destacó, inicialmente, este acontecimiento de fe que, a la luz del Evangelio es, ante todo, un acontecimiento de iglesia y de unidad universal.
Igualmente, encuadró este llamado al episcopado a Monseñor Diego Luis Rendón Urrea, en las tres tareas o funciones principales que le confía Dios para su Diócesis de Jericó: Enseñar como maestro de la fe y de la liturgia; Santificar con su vida y su oración por su grey, y Gobernar desde el amor y el servicio.
Del bautismo al episcopado
Monseñor Jairo Jaramillo Monsalve, también hizo sentir con mucha emoción en su homilía un acontecimiento casi único en la historia reciente, al menos de nuestro país: ordenar a un obispo a quien bautizó, luego lo ordenó diacono y posteriormente sacerdote.
“hace 59 años derramé el agua bautismal sobre tu cabeza; en 1999 te impuse las manos para concederte la orden del diaconado; y en noviembre del año 2000 te las impuse nuevamente para concederte la orden del presbiterado. Hoy, el Señor me concede la gracia de imponerte nuevamente las manos para consagrarte como Obispo. Hace 59 años bauticé un niño en la catedral de Rionegro, un año después de mi ordenación sacerdotal en ese mismo templo; no sabía entonces que hoy ese niño iba a ser mi hermano en el episcopado”, expresó Monseñor Jairo al afirmar con alegría cómo este acontecimiento es verdadera sucesión apostólica.
Monseñor Jaramillo también se detuvo en el recorrido vocacional y ministerial de Monseñor Diego Luis Rendón Urrea, quien desde su juventud se destacó por “vivir el ardor del evangelio en un servicio misionero tanto en Rionegro como en la Guajira y en Santa Rosa viviendo con alegría y entrega los cargos a él confiados”.
También, y con base en su experiencia de 38 años como obispo, Monseñor Jairo le aconsejó “ser hombre de oración; cuidar la comunión eclesial; salir a las periferias, y tener entrañas de misericordia”, siempre encomendando su misión al P. marianito y a Santa Laura Montoya, la primera Santa colombiana.
El mandato apostólico
Luego de presentar al elegido, el ordenante principal pidió dar lectura al mandato apostólico o Bula Pontificia por medio de la cual el Papa León XIV en ejercicio de su autoridad en la Iglesia universal eligió a Monseñor Diego Luis Rendón Urrea para ser unido al Colegio Episcopal de Colombia para que, unido al resto de Obispos en el mundo y como sucesor de los apóstoles, continúe llevando a cabo la tarea de llevar el evangelio como buena noticia de salvación para el mundo.
Posteriormente el elegido hizo su promesa de cumplir fielmente todo lo que establece la tradición de la Iglesia respecto de quien ha sido llamado al episcopado.
La liturgia de ordenación
Después del canto solemne de las latanias, vino el momento de la ordenación como tal y, como centro, la oración consecratoria y la imposición de manos de los consagrantes y el resto de los Obispos. Un gesto de la tradición apostólica que permanece hasta hoy como muestra de la permanencia en el tiempo ratificado con los evangelios sostenidos sobre la cabeza del ordenando. Uno a uno, van pasando los obispos asistentes imponiendo las manos en silencio sobre el elegido.
Luego, el elegido fue ungido con el Santo Crisma como signo de pertenencia a Cristo y le fueron entregados los santos Evangelios como signo de la fuente primera que ha de beber para salir a cumplir su tarea pastoral.
Los signos episcopales
Ya Monseñor Diego Luis Rendón Urrea, como obispo consagrado, recibió las insignias episcopales que lo distinguirá como el nuevo pastor para su Iglesia Particular: la Diócesis de Jericó.
Las insignias son:
El anillo, signo de fidelidad, y permanece fiel a la Iglesia, esposa santa de Dios; la mitra, como signo de autoridad y dignidad; el báculo pastoral, como signo del ministerio pastoral, para cuidar de todo el rebaño que el Espíritu Santo le ha confiado. Además se le impusieron el pectoral (crucifijo que llevará en su pecho) y el solideo, que acompaña la mitra.
De esta manera, el nuevo obispo ya ordenado, recibió el abrazo de paz de sus consagrantes y del resto de Obispos asistentes. Luego, la misa continuó como de costumbre hasta la parte final cuando fueron pronunciadas las primeras palabras de Monseñor Diego Luis Rendón Urrea a los presentes, las cuales estuvieron cargadas de gratitud, emotividad, esperanza y la petición al pueblo de Dios para que “no dejen de orar por mí”.
Generalidades
Monseñor Diego Luis Rendón Urrea hará profesión de fe y juramento de fidelidad el día 4 de septiembre y se posesiona como nuevo Obispo de la Diócesis de Jericó, el 5 de septiembre.
Escudo episcopal
El Escudo Episcopal de Monseñor Diego Luis Rendón Urrea es un Escudo cortado, en campo de oro la Palabra de Dios reposando en el Báculo Pastoral, en campo de gules una montaña de sínople ribeteada en plata flanqueada por una rosa de plata y un león rampante en oro. Por cimera el capelo episcopal en sínople, por timbre la cruz episcopal enjoyada en gules, por divisa la expresión latina DOCERE ET SERVIRE.
Su primer mensaje como Obispo a la Iglesia Particular de Jericó
La comundiad esperaba el saludo y primer mensaje de Monseñor Diego Luis Rendón Urrea, el cua lhizo llegar a través de las redes sociales enviando un mensaje de gratitud y esperanza indicando que “pronto estaremos juntos para compartir la alegría del Evangelio”.
Monseñor Diego Luis Rendón Urrea, envió su saludo y primer mensaje a la Diócesis de Jericó como su Obispo ya ordenado
¿Quién es el nuevo Obispo de la Diócesis de Jericó?
S.E. Monseñor Diego Luis Rendón Urrea, nació el 3 de junio de 1967 en Rionegro, Antioquia.
Asistió al Seminario Mayor de Santa Rosa de Osos, completando sus estudios de Filosofía y Teología en la Universidad Santo Tomás de Medellín, y fue ordenado sacerdote el 21 de noviembre de 2000, para la Diócesis de Santa Rosa de Osos.
Obtuvo una especialización en Gestión Educativa de la Universidad San Buenaventura de Medellín y, posteriormente, una especialización en Pedagogía de la Virtualidad de la Fundación Universitaria Católica del Norte.
Adelanta estudios de doctorado en Educación en la Universidad Nacional de La Plata (Argentina)
Ha desempeñado los siguientes cargos:
- Vicario Parroquial de Inmaculada Concepción en Amalfi (2001);
- Primer Rector del Cibercolegio de la Fundación Universitaria Católica del Norte (2002–2005)
- Vicario de Educación Católica (2002-2005)
- Promotor Vocacional y Delegado de Pastoral Misionera (2005-2009)
- Delegado Diocesano de Pastoral Social (Cáritas Diocesana) (2010-2011)
- Vicario de Pastoral (2010-2011)
- Capellán del Servicio Nacional de Capacitación (SENA) (2011-2014)
- Párroco de Nuestra Señora del Carmen, en Gómez Plata (2014-2015)
- Miembro del Colegio de Consultores y del Consejo Presbiteral desde 2022
- Rector de la Fundación Universitaria Católica del Norte y del Cibercolegio de la misma institución desde 2015.
El Señor acompañe su nueva tarea.




















































































































